El Método
Horario
El horario de las clases es de 9:30 a 14:00 h. con media hora de recreo a media mañana, de lunes a viernes. Tras las clases se toma la comida y después se realizan las demás actividades al aire libre en el centro, hasta las 5 de la tarde, hora del retorno con la familia anfitriona. La comida es ligera y variada, preparada por una empresa de catering, especializada en alimentación infantil, ofreciendo además, menús específicos para niños con intolerancia alimentaria o celíacos. Los “deberes” del curso son divertidos e interactivos y se cumplimentan diariamente en casa de la familia inglesa. Consisten en actividades creativas en las que la familia toma parte activa de buen grado, por ejemplo dejándose entrevistar, y contribuyendo así, de una forma decisiva, al excelente resultado del curso.
Profesores
Los profesores que intervienen en este curso de verano son nativos de habla inglesa con larga experiencia y cualificación en la enseñanza del inglés como lengua extranjera. Cada clase la integran entre 10 y 12 chicos y chicas del mismo nivel. Las actividades que se realizan van dirigidas, desde el primer momento, hacia el desarrollo de la habilidad de la fluidez lingüística. Para ello, se organizan tareas participativas en
las que se fomentan la simpatía y la extroversión. No se trata sólo de aprender vocabulario, si no de utilizarlo en situaciones reales con nativos, lo que les hará perder el miedo.
Prueba de nivel y Evaluación
El nivel de conocimientos se determina mediante una prueba
escrita que se remite por correo en el momento de hacer la matrícula. El primer día de curso también se valora si los niveles son homogéneos en cada clase, mediante un pequeño test, ya que los grupos se forman teniendo en cuenta la prueba escrita y la edad. En cada curso de verano se ofrecen clases en los cuatro niveles habituales: Elemental, Intermedio, Pre-Intermedio y Avanzado. Al finalizar el curso, cada profesor realiza una evaluación del progreso de cada uno de sus alumnos.
Metodología
El método de enseñanza que aplicamos en este curso de verano supone la exposición directa al idioma con una orientación eminentemente práctica dirigida al dominio de la comunicación en situaciones habituales. Como complemento y contrapunto a este enfoque pedagógico, está la práctica directa con nativos a través de la convivencia con las familias inglesas anfitrionas.
Los materiales didácticos que se emplean en nuestros cursos de verano están pensados para cursos de corta duración y con énfasis en ejercicios prácticos y divertidos en inglés dirigidos a niños y jóvenes. El programa diario incluye clases “tradicionales” con repaso de gramática, vocabulario y ejercicios en cada nivel, una clase de “proyecto” sobre un tema de actualidad y una clase práctica donde los alumnos utilizan el inglés para expresarse, a través de la música, el teatro o la danza. El último día del curso, los alumnos tienen una función durante el Acto de Clausura, a la cual invitamos a todos los padres.